martes 30 de junio de 2009

Tomemos las calles

Siento que vivo de prestado. Esta ciudad no es mía por más que pago los impuestos, las calles no son mías y mi casa, para no variar, tampoco es mía. Esta estúpida reflexión me ha hecho pensar en lo libres que somos en el campo (cuanta razón tenían Blur), en la calle es ilegal realizar cualquier acto que conlleve una excreción de sustancias orgánicas de nuestro cuerpo, lo cual me lleva directo a razonar, con la tranquilidad del que sabe no se aleja mucho de dar en el clavo, que las ciudades las hicimos para los coches, los edificios o esa extraña raza de Arcturus-3.

Si tengo una urgencia no puedo orinar en la calle porque es ilegal, es obvio que de defecar ni hablamos; si decido que hay que aumentar las canteras del Málaga con un nuevo alevín no puedo ponerlo en práctica en la calle, ni en la calle ni en la playa ni en ningún sitio excepto el sitio ese donde me dejan dormir, y sea dicho de paso, sí que podría parirlo dado el caso... No lo entiendo muy bien, todo este asunto legal me marea. ¿Para quién hicimos las ciudades? ¿Para que los hermanos cofrades tengan por donde pasear sus tronos? ¿Para que nos cobren impuestos por cada palmo de calle (y varias veces por el mismo si queremos aparcar)? Desde luego no las hicimos para los sucios borrachos que vomitan cada noche, los que orinan en las esquinas y los que, llenos de perversión y lujuria, fornican en estrechas calles a la vista de cualquier pequeño que frecuente la calle a eso de las 5 a.m. Ya hemos dejado claro que de reunirse en las calles nada, eso de beber juntitos sin ocupar los asientos establecidos por los establecimientos del establishment se acabó; no puedo entender por qué el gobierno me cobra por aparcar en una calle que he pagado yo, por qué los comercios tienen derecho a un trocito de calle y yo, que llevo muchos más años aquí, no puedo ni sentarme en la acera sin que venga un señor disfrazado de Papá Pitufo a decirme que me mueva; de consumir sustancias ilegales ya... vamos, para eso están la mitad de los bares por la noche, con sus baños habilitados para tales efectos (ya sea el consumo o la preparación para los más torpes) así que vuelvo otra vez, y las que hagan falta...

¿Para quién hemos hecho las ciudades?

domingo 28 de junio de 2009

In the middle of nowhere

When I think of my future is not a golden road what I can see. I suppouse it's the century problem, too much information, too many opportunities but a few clear ways to follow. The point is near. A career, a name, a label! Ok, I'm an English teacher, but there's only one way to get the best of it and I just couldn't take the opportunity to fight for it when it appeared, so... now what?

I love writing, but I'm by far one of those thousands that say this same thing everyday; admin work, without a car, is nearly impossible. My experiences as a salesman haven't been what I could call nice... The objective is to be in a path before 30, but all the variables still are variables to me!

Too much thinking maybe, too few options maybe.

Keep on trying I say to myself. Keep on trying...

sábado 20 de junio de 2009

En tanto que de rosa y azucena

se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena;

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.

Garcilaso de la Vega

lunes 15 de junio de 2009

El miedo al miedo

Según la Real Academia Española esto es el miedo:

miedo.
(Del lat. metus).

1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

~ cerval.
1. m. El grande o excesivo.

~ insuperable.
1. m. Der. El que, anulando las facultades de decisión y raciocinio, impulsa a una persona a cometer un hecho delictivo. Es circunstancia eximente.

a ~, o a ~s.
1. locs. advs. ants. Por miedo, de miedo, o con miedo.

ciscarse de ~.
1. loc. verb. coloq. Tener muchísimo miedo.

de ~.
1. loc. adj. coloq. U. para ponderar algo. Hace un frío de miedo. Fulanita está de miedo. U. t. c. loc. adv. Canta de miedo. Presume de miedo.

mucho ~ y poca vergüenza.
1. expr. U. para reprender a quien teme mucho el castigo y comete sin recelo el delito que lo merece.

Según la wikipedia,
El miedo es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente o futuro. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano.

Partiendo de ahí hablemos del mayor miedo que, en mi opinión, se puede tener. El miedo al miedo.

Hay cosas en esta vida que pueden ser muy duras, nos pueden intimidar, hacer que cada paso que demos miremos a los lados con ese temor que nos inspiró Newton, la dichosa acción-reacción, que nuestras acciones nos deparen una respuesta demasiado difícil de manejar, pero la gran mayoría de las veces asumimos este riesgo, seguimos adelante y continuamos nuestro camino. Esta situación es bastante habitual, en parte es nuestro instinto de supervivencia, pero, ¿qué pasa cuando esta sensación se desmadra?

Ahí llega el miedo al miedo. Es un miedo muy concreto, muy fácil de perfilar pero, con toda probabilidad, el peor de los miedos. Es ese miedo que nos paraliza por completo, que nos impide seguir adelante, que no nos deja ya ni tan siquiera evaluar las situaciones que nos rodean. Es el miedo a tener miedo a diferencia del miedo a pasarlo mal (ya sea física o psicológicamente). Este miedo en concreto crean una tremenda inseguridad y un estancamiento brutal, que hace que el individuo en cuestión se quede petrificado ante la vida que tiene, sin disfrutar de lo bueno ni de lo malo. Porque, a fin de cuentas, esto va de arriesgarse, de preguntar a esos niños que tienen un balón si puedes jugar con ellos, de conseguir que tus padres te dejan salir de noche, de besar a esa chica que tanto te gusta, de elegir la carrera adecuada, afrontar esa entrevista de trabajo... y un largo et cetera que todo el que haya vivido lo suficiente conoce de sobra. Pocas cosas hemos hecho con la total certeza de que iban a salir bien. Así que, ¿qué hacer con el miedo al miedo?

Lo primero es ser conscientes de que hay que erradicarlo. Parece sencillo, pero no lo es, este miedo se autojustifica y tiene sus propias defensas. Hay que estar alerta y, cada vez que realmente dejemos de hacer algo, tener claro que sí tenemos una buena razón para no hacerlo (no saltéis de un piso 10 que duele). Lo segundo es actuar. Si llegas aquí ya vas bien. Actuar, actuar, actuar y actuar. Las probabilidades de hacer algo que nos va a reportar una mala situación son tan ínfimas que merece la pena, total, tenemos ya claro que no puede ser peor, estas paralizado, no actúas, no haces nada, tu vida pasa volando frente a ti y te la estás perdiendo porque te da miedo perdértela ¿no? Tercero y última acción: perseverancia. Si sigues actuando, si no cesas de caminar al final ese miedo a tener miedo irá desapareciendo.

Todo esto puede parecer muy banal, muy obvio, un mero ejercicio de distracción pero os hablo desde la experiencia. Así que cuidadito. Valor y al toro.

domingo 14 de junio de 2009

Freedom is never free

Desde Twitter se está informando en directo de lo que está acaeciendo en Irán. Reproduciendo la idea de José A. Pérez en Mi mesa cojea, os dejo los links al topic y a la lista de gente que está twitteando desde Irán.

miércoles 10 de junio de 2009

Hambre

Creo que me estoy haciendo mayor. No lo tengo claro aún, pero casi todo apunta a que es así...



No creo que sea malo, todo lo contrario.

sábado 6 de junio de 2009

First step

Sooner or later I suppouse it had to come. I've been playing role playing games since I was thirteen years old, and, as many other players, one my biggest dreams has been to write an adventure, a full system or something related to my favourite hobby.

The problems arrive when you realize that your country is far away from those where you at least could have an opportunity, almost no one speaks English, and there's no bigger obstacle for a career like this than the language. The majority of the players can understand the Shakespeare language but how many can really write a full text comprehensible to the rest of the world? Not many.

The few companies that work for The Hobby over here dedicate their efforts to the distribution and, years ago, to publish games inspired by other systems unkown to the only Spanish speakers like GURPS or the Chaousim one (I'm not talking about CoC, RQ or Stormbringer, but the millions of games which used the famous percentual system) or, even worse for my taste, low quality adventures for the WotC beast.

So, what can I do? This is the first step, I'll try to write a post or two every week in English so my skills should get better from time to time. Explaining the difference between a library and a bookshop is easier than transmitting the feeling of a house full of deep ones whose screams cross the walls... it's really different, don't you think?

I hope that if you're reading this, and you have a good English level (because you're from an English speaker country let's say) would leave a comment and the so needed corrections.

viernes 5 de junio de 2009

Adiós



Más que harto de la imagen que me he labrado, no se me ocurre otra cosa.

Hoy, ayer, a lo largo de estos días me he ido dando cuenta, poco a poco, como los granos de un reloj de arena van cayendo y, hastas que no es demasiado tarde, no nos damos cuenta que ya está a punto de finalizar, que me he agotado.

Hasta lo inimaginable. Hasta el punto de que ya no soy capaz de tomarme con humor cierto tipo de comentarios, no sé como tolerar algunas actitudes, en fin, me estoy olvidando cada vez más del yo que me juré que era, que otros juraron que fui.

La vida me está pasando tantas facturas que no soy capaz de ordenarlas, no sé cuales debería pagar primero y cuales más tarde. Esta vez esta puta que me cobra cada respiro y a la que sólo pagaré con mi muerte quiere que las pague todas ya y salde mi deuda antes de continuar. Mi corazón quiere empezar otra vez.

Latir de nuevo no es tan fácil como seguir latiendo, conlleva la dificultad de parar. Parar un sólo instante, una milésima de segundo en la que la sangre se arrastrará sin fuerzas por las venas y arterias, en la que los músculos no sabrán como extenderse ni contraerse... pero eso es lo único que necesito ahora. Parar.

Me he propuesto varias cosas a lo largo de esta semana, algunas las estoy cumpliendo y otras aún es pronto para evaluar cómo de bien las llevo. Estoy más orgulloso de mí mismo de lo que lo he estado nunca, pero este yo no quiere seguir teniendo cerca al otro, al viejo, al joven en realidad. Quiere que se vaya lejos y deje sitio, que ya está estorbando.

Podría hacer una lista de personas que no van a creer un ápice de lo que hay escrito en esta entrada; pensad que es por el mono, que es por soledad, por aburrimiento, por odio, por resentimiento, por lo que queráis. Personas que hace unos minutos, unas horas, hace días o semanas me hubieran hecho sentir decepcionado conmigo. Ya no me importa.

No me importa en absoluto.

He cambiado.

Ahora.

miércoles 3 de junio de 2009

Definiciones

Nunca es tarde para cambiar.
Nada es definitivo.
Siempre, nunca, todo y nada son palabras
que deberían estar erradicadas de los diccionarios.

Vamos a dar un giro
que voy a empezar de nuevo,
más viejo y con la mochila
más llena que al principio.

Hoy he empezado a aprender a mirar.

Mañana no va a ser mejor que hoy
pero yo voy a hacer que lo sea.

Siempre.

martes 2 de junio de 2009

Abrazos

Quizás todo esto sea producto de mi fervoroso interés por mi estado sentimental. Quizás sea la primavera. Quizás no sea nada.

En varias conversaciones con Vane y un par de introspecciones he llegado a la conclusión de que no es exactamente sexo lo que necesito, me explico. No es, hablando en plata, el hecho de meterla, si no el contacto con la piel de alguien, las caricias, los besos, de eso es de lo que tengo ganas. ¿Tan raro parece? Supongo que en un mundo como el nuestro, por desgracia, no, no lo parece.

Que cada vez estamos más solos no es ninguna novedad, que nuestro ritmo de vida nos aleja de los que están cerca tampoco lo es. Que a mi edad sea difícil encontrar mujeres como las que yo busco... pffff, eso mejor dejarlo para otro blog.

Así que, ¿cuál es la solución? Pues ninguna, sólo tengo más claro lo que quiero, una cama, una mujer y un disco de Joe Jackson sonando de fondo... ¿tanto pido? Es que, también reconozco que las cosas no son tan simples. Ahora mismo tengo muchas ganas de hacer nuevas amistades, de conocer gente, de tomar café con desconocidos, pero ¿quién es el listo que da el primer paso? Yo lo he hecho un par de veces con sendos fracasos (ni siquiera una mísera excusa, tan sólo el silencio como respuesta), pero nadie se atreve a proponerme un maldito café, y eso que en el dichoso facebook tengo gente con la cual no tengo un contacto muy especial. Y si lo del café es difícil, ya ni te cuento lo de acabar en la cama.

En fin, un asco de sociedad.

Si alguien se anima en el perfil está mi mail, y por el facebook podéis mandarme mensajes privados. ¡Que no es para tanto joder!

domingo 31 de mayo de 2009

Ya estoy un poquito harto.

Mis efectos secundarios Parte I

  • dolor de cabeza
  • mareos
  • debilidad
  • dificultad para concentrarse
  • nerviosismo
  • tendencia a olvidar las cosas
  • confusión
  • mucho sueño o la sensación de estar "drogado"
  • náuseas
  • vómitos
  • diarrea
  • estreñimiento
  • gases
  • dolor de estómago
  • acidez estomacal
  • cambios en el sabor de las cosas
  • disminución del apetito
  • aumento o pérdida de peso
  • cambios en el deseo o la capacidad sexual
  • sequedad en la boca
  • sudoración
  • bostezos
  • sensibilidad a la luz
  • escurrimiento nasal
  • tos
  • sensación de hinchazón o de tener un nudo en la garganta
  • dolor en la espalda, los músculos, las articulaciones o en otras partes del cuerpo
  • debilidad o rigidez muscular
  • ruborización
  • problemas dentales
  • sueños extraños
  • menstruación dolorosa o irregular

Algunos efectos secundarios pueden ser graves. Si presenta cualquiera de estos síntomas o de los mencionados en la sección ADVERTENCIA IMPORTANTE, llame a su médico de inmediato:

  • visión borrosa
  • latidos rápidos, retumbantes o irregulares del corazón
  • dolor en el pecho
  • convulsiones
  • sangrado o hematomas anormales
  • dolor de garganta, fiebre, escalofríos y otros signos de infección
  • temblor incontrolable de una parte del cuerpo
  • espasmos o contracciones musculares repentinas e incontrolables
  • entumecimiento u hormigueo en manos, pies, brazos o piernas
  • dificultad o dolor al orinar o ganas frecuentes de orinar
  • hinchazón, picazón, ardor o infección en la vagina
  • erección dolorosa que persiste por horas
  • aparición súbita de malestar estomacal, vómitos, debilidad, retortijones, hinchazón abdominal, hinchazón, tensión en las manos o los pies, mareos, dolor de cabeza y/o confusión
  • urticaria
  • erupciones en la piel
  • comezón
  • hinchazón de la cara, garganta, lengua, labios, ojos, manos, pies, tobillos o pantorrillas
  • ronquera
  • dificultad para respirar o tragar
  • heces negras o con aspecto de alquitrán
  • presencia de sangre roja en las heces
  • vómito con sangre
  • vómito de un material con aspecto de posos de café

Mis efectos secundarios Parte II

Los efectos secundarios de este medicamento son comunes e incluyen:

  • somnolencia (sueño)
  • mareos
  • cansancio
  • debilidad
  • sensación de sequedad en la boca
  • diarrea
  • malestar estomacal
  • cambios en el apetito

Dígale a su doctor si cualquiera de estos síntomas se vuelve severo o si no desaparece:

  • agitación o excitación
  • estreñimiento (constipación)
  • dificultad para orinar
  • necesidad de orinar con frecuencia
  • visión borrosa
  • cambios en la capacidad o deseo sexual

Si usted experimenta alguno de los siguientes síntomas, llame a su doctor de inmediato:

  • crisis convulsivas
  • tambaleo al caminar
  • temblor fino y persistente o incapacidad para mantenerse sentado
  • fiebre
  • dificultad para respirar o tragar
  • sarpullido severo (erupciones en la piel)
  • coloración amarillenta de la piel u ojos
  • frecuencia cardíaca irregular
Advertir al paciente de la posibilidad de amnesia anterógrada (olvido de acontecimientos próximos).

Y así me va...

Confortably Numb

Sigo sentado junto a aquél portal. Sigo en frente de ese bar. Sigo escuchando Pink Floyd, en mi cabeza, en mi ordenador. Ayer perdí algo más que dinero al sacar la cartera, me levanté y me fui de su casa dejándome algo atrás.

He tenido borracheras tremendamente estúpidas, pero la de ayer se lleva la palma. Tanto como para que hable de ella. Creo que conocí a Olga, una tipa bastante maja que agregué a través del facebook; también estuve de parranda con Damián y con Victor; también me quejé con Manolo de la música que ponía. ¿Falta coherencia en el texto? seguro que no es lo único que falta.

El amigo de Luchy que nos acogió en su casa durante un buen rato, en mi pequeña cabeza, parece un buen tipo. Nos puso unos cubatas de ron la mar de espléndidos, a ella en tarro de garbanzo, a mí en vaso como a los invitados. La confianza.

También, ahora que caigo, perdí algo. No consigo acordarme de qué. Perdí algo.

Maldita memoria.

¿Qué hice ayer?

Goodbye blue sky...

viernes 29 de mayo de 2009

America - Sisten Golden Hair (w/chords)




intro moderately

C#m A E Esus4 E G#m C#m B A

VERSE 1
A E G#m A

Well I tried to make it Sunday, but I got so damn depressed, that I set

E G#m A F#m
my sights on Monday, and I got myself undressed, I aint ready for the altar,

C#m G#m A F#m A E Esus4
but I do agree there's times, when a woman sure can be a friend of mine

E B A E B
Will you meet me in the middle, will you meet me in the air, Will you love me

A E F#m
just a little, just enough to show you care, Though I tried to fake it, I

E/G# A
don't mind saying, I just can't make it

B A E C#m B A

VERSE 2

Well I keep on thinkin' bout you, sister golden hair surprise, and I just
can't live without you, cant you see it in my eyes? I been one poor correspondent
and I been too, too hard to fine, but it doesn't mean, you ain't been on my mind.

martes 26 de mayo de 2009

San Vicente de Paúl

Después de pasarme casi toda la madrugada pateándome el maldito google, filtrando búsquedas, mirando en páginas rarísimas y en fin, perdiendo la noche, constato que no hay absolutamente ninguna información sobre el colegio donde me enamoré mis primeras 14 ó 15 veces.

Algo imperdonable que me veo obligado a solucionar.

En cierto lugar, paralelo a la productiva calle La Unión se encontraba, hace ya varios años, un colegio situado en un lugar como sólo los colegios de aquella época sabían situarse. Bajo un edifcio de doce plantas, como un Atlas que hubiera sabido aprovechar el desnivel de la zona, mi colegio llenaba una esquina completa de la manzana alineando, algo que nunca nos pareció gracioso, las ventanas de los habitantes con las de los alumnos, dando a los primeros la posibildad de regar a voluntad a los segundos, siempre inferiores, y de advertir a los profesores sobre los chillidos de esas bestias inmundas que corrían tras pelotitas hechas con papel y cinta aislante.

Dos plantas y una sola línea necesitaba San Vicente de Paúl para albergar desde parvulito a octavo de EGB. Una plantilla de pocos profesores, remanentes de una privacidad que había sido expoliada hasta la denigrante situación por la cual los alumnos accedían a sus clases de forma gratuita, constituía el último bastión de defensa contra las siete clases de más de cuarenta imberbes que disfrutaban y sufrían a partes iguales de sus primeros años de presidio social.

Mi colegio vió momentos bastante buenos en los que las plantas rodeaban el patio de juegos, las fuentes te refrescaban durante el recreo y los alumnos podían jugar tanto al fútbol, al balocesto como al hockey (institución del lugar) sin necesidad de recurrir a su infantil imaginación.

Los años, como tantas otras cosas, pasaron, y las plantas se marchitaron, las fuentes dejaron de funcionar y posteriormente fueron retiradas, los barrotes del patio fueron combados y la única pista que mantenía algo de decencia la perdió en incontables violaciones por parte de los resentidos alumnos con dos cifras por edad. Y es que, volviendo a esa palabra tan pequeña, mi colegio tenía barrotes. Otros centros de enseñanza y adoctrinamiento mostraban verjas, pero las verjas se saltan. Nosotros teníamos unos barrotes que, por obra y fuerza de los alumnos que superaban el metro sesenta y cinco y los cincuenta kilos de peso, fueron dobladas y combadas para que hubiera varios puntos de acceso convirtiendo así, en un acto de rebeldía comunista, el patio del colegio en un lugar de disfrute para todo el barrio, punto de cotilleo de madres y de reunión de los niños que no pertenecían al mismo centro a pesar de vivir en la misma calle.

Eso nos facilitaba la compra de chucherías a Juan, un hombre al borde siempre de la jubilación que se dejaba robar por los más listos y robaba a los menos despabilados cobrando alguna peseta de más o colando envolutras de chicles sin el susodicho contenido.

En mi colegio también teníamos un elenco de animales de granja que buscaban la más mínima excusa para demostrar que el proceso de crecimiento humano seguía su curso natural dotando a sus brazos de la capacidad social de convencerte para que les dieras parte de tu bocadillo (que, si tenías mala suerte o poca edad, tu propia madre te entregaba a través de los susodichos barrotes), de un grato muestrario de lo que un profesorado puede llegar a ser con docentes que ejercicían la docencia y otros que optaban por la indecencia, unos practicaban el tiro con tiza y otros te enseñaban historia viniera o no a cuento.

Allí también se celebraban, como en tantos otros colegios de la época, las consabidas verbenas de final de curso donde los más mayores representaban indescriptibles coreografías con alguna canción de moda (o no) sonando en playback, para disfrute de padres y profesores y así alimentar de paso la carga hormonal de chicos y chicas de menor o igual edad.

Pero, al igual que los cursos, mi colegio llegó a su fin. Por encontrarse en la ya mencionada rocambolesca situación geográfica, la nueva ley, nuestra idolatrada LOGSE, decidió que eso de ubicarse debajo de viviendas no era muy propio para la educación de ningún posible votante, y menos aún para el orgullo de los que sí podían votar en breve, así que el colegio se cerró. A cal y canto literalmente. Yo estaba por aquél entonces en octavo, a punto de salir al mundo exterior y elegir instituto, peleándome con mis hormonas y enamorándome cada semana de una chica distinta (nunca me gustó hacer sentir a nadie discriminado), peleándome por decimonovena vez con mis compañeros de clase y escuchando Héroes del Silencio en los rincones del patio, olvidando de paso aprenderme las canciones de moda de un jovencísimo Alejandro Sanz para desesperanza de mis compañeras y sin ningún conocimento práctico de las relaciones sexuales para hazmerreír de mis semejantes masculinos.

El año internacional de la familia, cuando Bob Dylan publicó su tercer Greatest Hits, mientras que las muertes de Peter Cushing y Jack Kirby nos pasaban desapercibidas y La Máscara y Asesinos Natos llenaban los cines, nuestro colegió puso fin a su existencia.

Después de que los barrotes desaparecieran, el patio pasó a convertirse en lugar de transhumancia y espacio para un parque diminuto con dos columpios permanentemente maltrechos y algún tobogán demasiado grande para nuestros ya crecidos cuerpos. Con las ventanas emparedadas y la cadena Día haciéndose con el local nuestras posibilidades de reencuentro con la infancia se desvanecían en un mar de ofertas y de marcas de tercera.

Ahora, con una de esas tiendas de orientales abierta en el lugar, añoro los días en los que huía de mis agresores, intentaba besar a las féminas que me revolucionaban el estómago, mis sufridos profesores me castigaban sistemáticamente por pasar de las clases, mis compañeros de clase me ponían motes y yo se los ponía a ellos, hacía constantes chistes sobre los turgentes senos de algunas compañeras (ensayo precoz de una costumbre ya adquirida y refinada con los años) y me sumergía en esta sociedad de engaños, mentiras y traiciones, de dulzuras, besos en las mejillas y guiños en el patio.

Echo de menos a mis compañeros, a mis profesores, a los barrotes, a Juan, a Padilla que tan serio nos abría el portón cada mañana, los libros de Barco de vapor, El duende verde, las mentiras en los pasillos y las verdades de los patios... No queda nada de eso, sólo un recuerdo frágil como una copa de cristal que se usa demasiado. ¿Seguir bebiendo o guardar la copa? Brindemos una vez más, brindemos por San Vicente de Paúl y por nuestros recuerdos.

¡Salud!

viernes 22 de mayo de 2009

Entrevistas en directo

Vengo, figuradamente hablando, de la entrevista en directo vía chatango al celebérrimo escritor Camilo de Ory, el cual desgrana acidez por los cinco costados de su ser. A pesar de los evidentes esfuerzos del administrador por centrar la conversación alrededor de sus últimas publicaciones y del libro que está a punto de parir (ya mismo sale de cuentas), la habitual mordacidad del ya mencionado no dejaba de sentirse en cada línea. Los que hemos podido conversar con él hemos encontrado a una persona grande, amable y con un sentido del humor incontrolable y al que no se le puede aplicar vector alguno.

Su irrevenrencia le ha llevado a denunciar los puestos de liderazgo a largo plazo (esto se traduce por ciertos comentarios sobre el Papa) y a hacer oscuras proposiciones a la fémina, al menos a la constatada, que intervenía en la conversación. Si leer el blog no es suficiente para los que aún no lo conozcan a fondo les recomiendo alguno de sus últimos libros, que así me aseguro un fondo para cervezas por las noches.

Me quedo con la frase con la cual ha cerrado la conversación después de que el administrador le agradeciera su presencia:

CamiloDeOry: ¿Cómo que gracias? ¡Quítate las bragas!