miércoles, octubre 17, 2007

Una noche cualquiera

Salgo del portal a eso de las once y media. A muchos les parecerá pronto, pero para mí es la hora propicia. Una vez salvada la barrera imaginaria que separa el modesto barrio donde se ubica la que había dado en llamar “mi casa”, el mundo cambia como si de un salto en el tiempo se tratara. El camino que llevaba al centro de la ciudad parecía tomado por el tráfico, apenas sí se veían personas por las calles. Es viernes, es de noche y sólo las farolas que alumbraban temerosas y los pasos de algunos despistados como yo rompen la monotonía de unas aceras que aguardan pacientes su baño diario.

Me encamino como de costumbre hacia los grandes almacenes que sirven como punto de encuentro. Al pasar por la estación de autobuses tengo, como tantas otras veces, la imperiosa urgencia de acelerar el paso sin mirar hacia adentro. He llegado a pensar que la situación de la calle donde vivo, desembocando a la vez en una estación de trenes y la susodicha de autobuses, es una especie de broma del destino. Con 26 años me veo como la persona más estática geográficamente de entre todos aquellos a los que conozco, no he salido del país (excepto un par de viajes a cierta colonia inglesa) y apenas he viajado fuera de mi ciudad. Así que cada vez que me acerco a estos lugares de partidas, despedidas y reencuentros escucho una débil voz dentro de mí que me incita a viajar a cualquier lugar donde me pueda llevar el dinero que tengo en ese momento. Por suerte esta voz es fácil de acallar, ya sea porque es mucho más fuerte la voz que me insta a quedarme, ya sea porque con lo que suelo llevar encima no podría llegar ni al otro extremo de la ciudad.

- Perdone caballero, ¿le puedo hacer una pregunta?

- Lo siento, no llevo nada encima.

Cada día el mismo tipo me pide dinero para un supuesto “viaje a Córdoba”. Vaya tela, te abordan con amabilidad y con la misma te piden un euro, 50 céntimos o lo que sea. Lo más experimentados piden cantidades menos redondas, 40, 90 céntimos, un euro con veinte… creen que así parecen más “reales”, como si nadie advirtiera que llevan en la misma esquina más de un mes.

Cruzo la calle. En la misma manzana, tras uno de esos restaurantes de comida rápida, el servicio de limpieza municipal se concentra preparando la jornada nocturna. Es curioso como menos de treinta metros separan un lugar donde se ofrece “comida basura” de otro donde la recogen.

En noches como esta, a veces, me asalta la nostalgia. Nostalgia de unos callejones estrechos, de un solo carril para cada dirección, de edificios de dos plantas abandonados, de la vieja fábrica, de las increíbles puestas de sol cuando no había urbanizaciones de más de diez pisos de altura que las ocultaran. Ahora, andando por una calle demasiado ancha para las pocas personas que circulan, me siento desplazado de la ciudad. Cada día surgen nuevas cafeterías, nuevos restaurantes, nuevas tiendas, y casi soy incapaz de memorizar los nombres de cada uno, aún menos su localización exacta. Aunque, como si de un viejo caballero que guarda un puente por el que nadie pasa se tratara, ciertos lugares siguen en pie durante más años de los que uno podría esperar. Buena muestra de esto es ese bar con la enredadera ocultando una pared exterior que suplica una nueva mano de pintura. ¿Por qué las cosas que nunca cambian son las que menos nos importan?

Ya casi estoy. Antes de cruzar puedo verlo esperándome, impaciente, dando tranquilas caladas a un cigarro que oculta un reproche.

- Otra vez llegas tarde. De todas formas el resto va a llegar tarde también.

- Ya sé, ya sé. Quería salir antes, pero de verdad que no he podido.

- Bueno, no pasa nada. Vamos tirándole.

- ¿Tienes un cigarro?

- Sí, claro que tengo.

Me dedica una mirada burlona. Tras una carcajada contenida busca en uno de los bolsillos un paquete medio vacío. Cojo uno y lo enciendo. No hace falta que decidamos hacia dónde vamos. El camino hacia el centro y los bares es siempre el mismo a seguir: el camino más largo por los lugares más transitados. Hace mucho tomábamos otra ruta, más corta, más directa, pero infinitamente más solitaria. Como he dicho antes, apenas se veía gente por las calles. Bueno, eso cambia cuando uno se acerca a las arterias principales de la ciudad un viernes por la noche. Tras cruzar una sola calle el panorama es completamente distinto. Decenas de personas caminan todas hacia un mismo punto, y nosotros no somos una excepción. De hecho, la razón por la que seguimos este camino y no otro es que es el mismo que elige mucha gente, y cada día tenemos la esperanza de encontrarnos con alguien con quien no estuviera previsto quedar y darle un giro de 180º a la noche. Aún no ha sucedido pero no por ello desistimos.

No tardamos mucho en llegar al corazón de la noche. Obviamente no nos hemos encontrado a nadie por el camino, pero no por ello hemos perdido la esperanza de que algo parecido nos suceda en algún bar, y quizás, si no saliéramos siempre a los mismos lugares igual nos pasaría de vez en cuando.

La noche se difumina entre cervezas, chupitos y algún que otro ron. Siento remordimientos. Sé que ahora ella estará en casa. Me dijo que no salía por las noches, no a los pubs por lo menos. ¿Y qué hago yo aquí? No voy a entrarle a ninguna mujer por mucho que beba y, supuestamente me desinhiba (un amigo me dijo una vez que no debería beber más de dos cervezas porque con más pierdo la poca gracia que tengo), cada noche me cansa más que la anterior y cada vez con más frecuencia, el día siguiente es un tormento más que un recuerdo agradable de lo sucedido la noche anterior.

Desanimado y cabizbajo vuelvo a casa. En la hora en la que la mayoría de los bares ha cerrado y en los que, por gracia y obra de ciertas licencias, pueden seguir abiertos se están formando las consabidas colas, las calles se encuentran aún más desiertas que de costumbre.

Puedo escuchar mis pasos, igual que puedo escuchar las persianas de los comercios vibrar al dejarlas atrás, es una de las delicias de andar sólo. El camino de vuelta se hace mucho más corto. El alcohol y la soledad se encargan de eso.

De nuevo cruzo la barrera. Ya estoy en mi barrio. Aquí sí hay movimiento. Un movimiento sospechoso que sucede de soslayo, siempre por el rabillo del ojo, escapándose entre subterfugios. Mejor no mirar. Ya aprendí eso hace muchos años.

Saco las llaves, intento abrir la puerta, como de costumbre necesito un par de intentos. Parece que la cerradura de este portal me odia. Subo las escaleras, único medio disponible en estos edificios de la dictadura, y abro la puerta de casa. El dichoso perro comienza a ladrar. Cada vez que alguien entra lo anuncia a los cuatro vientos, sin importar la hora del día o de la noche. Me dirijo hasta mi habitación donde duerme mi hermana intentando hacer el menor ruido posible. Me cambio, y tras los rituales habituales me acuesto. Un segundo antes de caer en el sueño profundo que me aguarda pienso, ¿de verdad ha merecido la pena?

domingo, octubre 14, 2007

Sistemas

¿Cómo se suicida un famoso mercenario tras perder a su androide en una apuesta en el Star Wars D6? Del siguiente modo: Primero activa el detonador térmico para que explote en un minuto, tras eso desenfunda su pistola blaster, se apunta en la cabeza y se dispara... Herido. Vuelve a levantar su pistola blaster y vuelve a dispararse en la cabeza... Incapacitado. Entonces cae semiinconsciente al suelo esperando que, con suerte, el detonador no falle y se active.

Para toda esa gente que nunca pudo jugar al famoso juego de West End Games.

jueves, octubre 11, 2007

Tontxu - Saldo Cero



SIM MIM
No me salen las cuentas
SIM
gastamos demasiado
DO#m
a fin de mes llegamos de milagro
SIm
está apretando Dios y me está ahogando,
LAM
el mismísimo diablo
LAm
que no da para más este salario
MIM
el deber y el haber hipotecado
SIM DO#m
trabajo para hacienda y para el banco
LAM
y en una larga cola voy pensando
LAm SIM
en que se habrán gastado aquellos fondos reservados.

Por culpa de un pesado
me tiro allí sentado
de menos diez hasta las doce y cuarto
horario de verano y me han cerrado
los estancos y el mercado
y comeremos tierno pan mañana
y cenaremos lo que nos de la gana
y desayunaremos con tostadas
y bajo el techo de esta nueva casa
te juro por mi vida
que, no va a faltar de nada

MIM SIM LAM
He salido a hombros de peores plazas
SIM MIM
no juré bandera y mucho menos blanca
SIM LAM SIM
no he tirado nunca la toalla
MIM SIM LAM
No doy por perdida ninguna batalla
SIM MIM SIM LAM
no se como pero vamos a ganarla
SIM MIM SIM LAM
y no nos va a faltar de nada
SIM MIM SIM LAM
que no nos va a faltar de nada
SIM
y no nos va a faltar

Y cambiarán los vientos,
vendrán mejores tiempos
brindando con champán recordaremos
aquellas tardes muertas
intentando convencer a los cajeros
retire su tarjeta caballero
consulte con su banco saldo cero
se positivo inténtalo de nuevo
te juro que me han dicho que dijeron
que a veces se bloquean
y al final te dan dinero.

No me salen las cuentas
gastamos demasiado
a fin de mes llegamos de milagro
está apretando Dios y me está ahogando
el mismísimo diablo
que no da para más este salario
el deber y el haber hipotecado
trabajo para hacienda y para el banco
y en una larga cola voy pensando
que no pienso gastarme mi dinero en este atraco.

(bis)ESTRIBILLO

martes, octubre 09, 2007

Cambios


Pues al final no es tan malo el trabajo de comercial. Yo que siempre había detestado este tipo de cosas he tenido que claudicar ante la evidencia. Hay que reconocer que gran parte de este cambio de opinión se debe a que el producto que vendo (unas cuentas de Banco Santander con coste cero) se sostiene por si sólo, no como otras cosas... ¡Así que al menos puedo mirar a los ojos al cliente y no tener la horrible sensación de estar engañándole! Añadid a esto el hecho de que tengo unos compañeros geniales que, aunque no pasan de las comisiones, no generan ningún descontento del tipo "este cliente es mío" o "yo hago más clientes que tú" como sí me pasó en el centro comercial. Además, también cuenta el hecho de que el 40% de la comunidad universitaria está compuesta por personas estupendas con las me encantaría quedar y tomarme unas cañas; aunque no hay que olvidar al 10% que pasan completamente desapercibidos y al 50% de niñatos/subnormales/ultrapijos/carentes de personalidad que campan a sus anchas por el campus como si aquello fuera el desagüe municipal y ellos una botella de agua de Vichy.

He de decir que me he sentido ofendido, como universitario que fui, al ver a la chavalería salir de clase con las camisetas sin mangas tipo Ferry's y a las niñas por ahí en bikini. Simplemente me parece una falta de respeto al resto de la comunidad universitaria y a los valores que la propia universidad representa (que por cierto, cada día se diluyen un poco más).

Contento de estar trabajando, ya sabeis, el mes que viene me llamais y os invito a unas cañas.

martes, octubre 02, 2007

Vuelven

Con la nueva temporada vuelven las series que durante el verano dejaron de emitirse. Tal es el caso de House, Grey's Anatomy, Scrubs, Heroes y muchas más. Pero para mí ha sido especialmente grata la vuelta de una serie que para mí ya ha marcado estilo, How I met your mother. La historia que Ted Mosby cuenta a sus hijos en el 2030: "cómo conocí a vuestra madre". Después de una desafortunada parada en la Sexta, de la serie sólo se dobló la primera temporada. En su momento no podía esperar a que alguna cadena se decidiera a emitir la siguiente (ya casi completa por aquellos entonces en los Estados Unidos) y busqué la versión original con subtítulos... cuando terminó la segunda temporada no me lo podía creer, ¡¡la serie era genial!! Y hoy por fin he visto el primer capítulo de la tercera temporada, y, a diferencia de otras series (¿he oído Heroes?) han mantenido, sino subido, el nivel.

Aquí os dejo el vídeo de The Solids con la canción Hey Beautiful que hace de opening para esta serie tan genial.


Cómo diría Barney, it's gonna be LEGENDARY!

miércoles, septiembre 26, 2007

Musha rig um du rum da

Hay cierta canción popular irlandesa que me ha dado más de un quebradero de cabeza. Whiskey in the jar. Muchos la conoceréis por la famosísima versión que hizo Metallica de la versión que hicieron Thin Lizzy. Aquí intentaré exponer las diferentes versiones que se han hecho y las diferencias entre estas.

Todas empiezan más o menos igual. Un bandido (del cual desconocemos el nombre) se encuentra con un oficial británico corrupto (for you are the bold deceiver) en un lugar que varía de una canción a otra, siendo el más común "las lejanas y afamadas montañas de Kerry" aunque en la versión de Thin Lizzy es un punto entre las montañas de Kerry y Cork. También son comunes las versiones en las montañas Gillgary o las Kilgary. El nombre y rango del oficial varían, desde el Capitán (o Coronel) Farrell hasta el Coronel Pepper. Lo que está claro es que el dinero no es suyo y nuestro protagonista se hace con él.

Tras robarle el dinero (habiendo desenfundado su pistola y su rapier), va a ver a su amada. El nombre de ésta no queda claro, unas veces es Molly y las más es Jenny. Lo que sí que está claro es que cuenta el dinero (en algunas versiones con la ayuda de la propia Jenny) y que es una gran cantidad. Su amada le jura amor eterno pero el protagonista nos adiverte, de diversas formas según la canción, contra las mujeres. Tras esto se va a su cuarto para dormir un rato y aquí empiezan las mayores discrepancias entre las versiones.

En las más tradicionales su amada le vacía los cartuchos de las pistolas y los carga con agua además de robarle su rapier. Tras esto (esto sí que sucede en todas) avisa a Farrel/Pepper. Lo que sucede a continuación, en la versión tradicional es que el oficial aparece con un gran número de hombres y el protagonista es capturado "sin tan siquiera poder disparar el agua ya que su rapier fue robado". En la versión de Thin Lizzy, nada de esto ocurre excepto el aviso al oficial y cuando se produce el encuentro "le (a Farrel) dispara con ambos cargadores"

En algunas versiones, tras el arresto, el susodicho consigue escapar "ya que no le ataron las manos y sus puños estaban libres"; escape o no pide ayuda para que alguien encuentre a un hermano suyo que se enroló en el ejército, no sabe sin en Cork o en Killarney, pero que la vida con el, como vagabundos por las montañas de Kilkenny, no puede ser peor que la vida con su amada. Es más, en ciertas versiones nos dice que fue preso en Sligo.

Al final, suele venir una parte en la que describe las preferencias de mucha gente, pero termina diciendo, en la tradicional, que lo que a él más le gusta es "cortejar a muchachas bonitas desde temprano por la mañana", aunque en la versión de Thin Lizzy echa de menos a Molly y dice que lo que realmente le gusta es "dormir, especialmente en el cuarto de mi Molly" a pesar de que "aquí estoy con una bola y una cadena" evidentemente está preso.

En otra de las tantas versiones de esta canción popular, tras escapar de la carcel, el protagonista y su hermano vuelven a las montañas de Kerry para esperar a Farrell.

Como véis, las diferencias son muchas pero la trama principal no varía. Si queréis diferenciar rápidamente qué versión estáis escuchando prestad atención a la primera parte, Thin Lizzy y Metallica (junto con otros grupos como Pulp) tienen una dicción más inglesa y dicen "I first produced my pistols..." pero los que cantan las versiones tradicionales lo hacen con la variación irlandesa "I first produced me pistols...". Para mi gusto, las mejores son la versión que hacen The Pogues junto a The Dubliners y la de Thin Lizzy. Metallica pone un punto agresivo que falta en otras y otros cantantes hacen versiones incluso más lentas que la tradicional, para gustos colores así que aquí os dejo una de ellas con la letra correspondiente. Al final, los vínculos a otras letras y vídeos.

The Pogues & The Dubliners - Whiskey in the jar


As I was going over the far famed Kerry mountains,
I met with Captain Farrell and his money he was count'n.
I first produced me pistol, and then produced me rapier,
Saying stand and deliver for you are the bold deceiver.

Musha rig um du rum da
Whack fol the daddy o
Whack fol the daddy o
There's whiskey in the jar

I counted out his money and it made a pretty penny,
I put it in me pocket and I took it home to Jenny.
She sighed and she swore that she never would deceave me,
But the devil take the women for they never can be easy.

Chorus

I went up to me chamber all for to take a slumber
I dreamt of gold and jewels and sure it was no wonder,
But Jenny drew me charges and she filled them up with water,
And sent for Captain Farrel, to be ready for the slaughter.

Chorus

'Twas early in the morning before I rose to travel,
Up comes a band of footmen and likewise Captain Farrell;
I first produce my pistol, for she stole away my rapier
But I couldn't shoot the water, so a prisoner I was taken.

Chorus

And if anyone can aid me, 'tis my brother in the army,
If I could learn his station in Cork or in Killarney.
And if he'd come and join me we'd go roving through Kilkenny,
I'm sure he'd treat me fairer than my own sporting Jenny.

Chorus

There's some takes delight in the carriages a rolling,
Some takes delight in the hurley or the bowlin'.
But I takes delight in the juice of the barley,
And courting pretty fair maids in the morning bright and early.

Chorus

miércoles, septiembre 19, 2007

Behind the claw

Por fin, tras muchos años de búsqueda, he conseguido encontrar todo el material que se ha publicado sobre el RPG de ciencia ficción por excelencia, Traveller. Puede que a muchos de los lectores de mi blog e incluso a los jugadores de rol, no les suene este título, pues sólo hubo una edición (de pésima calidad) en español publicado por Diseño Orbitales en aquella época en la que jugar a rol era algo perverso y las madres de tus amigos no se podían enterar de lo que hacíais. Aún así, Traveller ha sido la inspiración de RPGs tan diversos (y con mayor repercusión en nuestro país por cuestiones de licencias) como Fading Suns y series como Firefly.
Ahora, parafraseando a mi tocayo de Extremoduro... "¡¡los tengo todos!!" y preparaos, se avecina partida.

Un saludo, desde La Marca Espiral.

viernes, septiembre 07, 2007

Elsa Pataky lo lee todos los miércoles y tú no sabes lo que es

Hoy voy a dejar esto aquí porque ya estoy harto de hablar sobre el tema y que nadie tenga la más remota idea de a qué me refiero o, como diría maese Jas, portador del anillo único los martes, no querría reconocer que los lee en las sombras.
Esta pequeña gran obra maestra de paddawans se publica cada miércoles, sin falta en www.turutupa.com que es un blog de fundidas adverso, reverso y tenebroso, donde si te da por pasarte puedes encontrar las respuestas que siempre buscastes o, para tu desgracia, toparte con tu perro de Tíndalos particular. Aquí voy a dejar sólamente la última parte de esta épica aventura, Gala Begins. En Turutupa (tupatupatupaturururutu pa!) podréis seguir, como ya he dicho, cada miércoles la saga en particular, y allí podéis preguntar a alguno de los cerebros embalsamados conectados al pc de estos personajes por las salvajadas que hacían antes. Un saludo, con cariño y sin acritud.

GALA BEGINS - FINAL TRAILER


GALA BEGINS 1


GALA BEGINS 2


GALA BEGINS 3


GALA BEGINS 4


GALA BEGINS 5


GALA BEGINS 6


GALA BEGINS 8


GALA BEGINS 9


Y hasta aquí puedo ofrecer. Ahora el que me diga que no lo ha leído...

jueves, septiembre 06, 2007

Morenas como Aliens

Rita S. Mehta y Peter C. Wainwright han realizado un descubrimiento sorprendente. Un tipo concreto de morena (Muraena retifera perteneciente a la familia de los murénidos) ha compensado su deficiencia para tragarse sus presas sacando al exterior las mandíbulas faríngeas, ya existentes en este tipo de animales cuya función era ayudar en la proceso de deglutinación, al exterior como si de un Alien se tratara y arrastrando con éstas a la presa hasta el esófago. Esto lo consigue por un desarrollo de los músculos que controlan las mandíbulas junto con una reducción de la estructura del arco branquial. Lo normal para este habitante de los arrecifes coralinos eran atrapar a la presa en un mordisco y luego arrastrarla para, junto con la ayuda del agua y del otro juego de mandíbulas, tragarla junto con un segundo mordisco. Esto podría ser lo que ha provocado que estas morenas se hayan convertido en los grandes depredadores de su entorno, siendo sólo amenzadas por otras morenas o por meros. Este modo tan avanzado de transportar a la presa sólo se ve igualado por el de las serpientes, un grupo de vertebrados terrestres que cada vez tiene más en común con esta especie.

Hasta aquí el artículo ha sido traducido libremente de la carta enviada a Nature por los descubridores arriba citados.

Morenas que se comportan como nuestro amigo ácido, las muertes de Pavarotti, el Fary, Umbral y Bergman, los Zeppelin vuelven a tocar... ¿qué más nos deparará este verano antes de acabar?

martes, septiembre 04, 2007

Isolation



In fear every day, every evening,
He calls her aloud from above,
Carefully watched for a reason,
Painstaking devotion and love,
Surrendered to self preservation,
From others who care for themselves.
A blindness that touches perfection,
But hurts just like anything else.

Isolation, isolation, isolation.

Mother I tried please believe me,
I'm doing the best that I can.
I'm ashamed of the things I've been put through,
I'm ashamed of the person I am.

Isolation, isolation, isolation.

But if you could just see the beauty,
These things I could never describe,
These pleasures a wayward distraction,
This is my one lucky prize.

Isolation, isolation, isolation...

domingo, septiembre 02, 2007

Mi show de media hora

Ayer terminé de ver el último capítulo de la sexta y hasta ahora última temporada de Scrubs. Después de haber visto también How I met your mother y no ser un gran fan de series como 24 o Lost y tener en mi haber Heroes, House, Grey's Anatomy y un montón de series así la pregunta está clara: ¿y ahora qué? Estoy pensando en Six feet under o algo así, incluso en buscar capítulos de Fawlty Towers... el idioma no es un problema, para eso están los subtítulos, ¡así que dadme ideas! Pero recordad una cosa, el hueco libre lo tiene la sección "series de tv" no la de "anime", ese ya está repleto.

¡Un saludo!

jueves, agosto 30, 2007

¿Cuántos robles roería un roedor si los roedores royesen robles?


Desde los albores de los juegos para PC ha habido juegos de aventuras. Al principio fueron las aventuras exclusivamente de texto, donde un texto descriptivo nos exponía una situación y nosotros respondíamos a ésta conforme unos comandos que eran tecleados en la parte inferior de la pantalla. Normalmente las opciones eran muy limitadas. Con el tiempo a estas aventuras las acompaña un gráfico de baja calidad que nos mostraba el lugar en el que nos encontrábamos. Todo esto fue evolucionando hasta llegar las aventuras gráficas. Ahí cambió el curso de todo.
La primera compañía en tener un éxito amplio en este campo fue Sierra On-Line con títulos como Leisure Suit Larry, Space Quest, Police Quest o el conocidísimo King's Quest, pero en 1987 surgió la competencia, Lucasfilm Games saltó a la palestra con un juego que causaría sensación Maniac Mansion.
Para los que no lo hayan jugado, Maniac Mansion era una aventura gráfica (AG de aquí en adelante) en la cual un malvado doctor (el dr. Fred) raptaba a Sandy Pantz la animadora del instituto y novia de uno de los protagonistas del juego, Dave. Y digo uno de los protagonistas porque además del susodicho había que elegir a dos amigos más para formar el elenco que se introduciría en la siniestra mansión, llena de momias con tv por cable, tentáculos con aspiraciones a estrella de rock, meteoritos morados megalómanos, hamsters y una motosierra sin gasolina. Parodia de las películas de terror de serie B el juego era todo un reto y a muchos nos hizo pasar tardes tremendamente divertidas en las cual, atascado por no saber cómo coger la dichosa llave que había en la lámpara de araña, te dedicabas a meter al hamster en el microondas y cocinarlo o mucho peor, a meter el tarro con agua, abrir el microondas y ver como tu personaje pasaba a engrosar las filas del cementerio. Cosas que, por cierto, no se podía hacer en la versión de Nintendo. Si queréis saber más al respecto pinchad aquí. Lo más importante es que para este juego Lucasfilm Games desarrolló un sistema específico que después integraría en muchas de sus aventuras gráficas, el SCUMM (Script Utility for Maniac Mansion) con el resabido juego de palabras (scum significa escoria en inglés).
Después de éste vino Zack McKracken, quizás con menos impacto que el anterior. Yo sólo lo ví en inglés y no jugué mucho, por tanto me lo salto. Sin acritud. Tras esto vino Indiana Jones y la Última Cruzada, y Loom. El momento de ruptura, donde se produjo un antes y un después para mí y para muchos fue en 1990. Salía a la luz una AG donde te ponías en el papel de un tipo que aspiraba a convertirse en pirata, llegaba The Secret of Monkey Island.
El que quizás sea el juego más divertido de la historia comenzaba con nuestro protagonista, Guybrush Threepwood (su nombre viene del archivo de imagen del personaje guy.brush, hasta que la mente calenturienta del gran Ron Gilbert decidió darle ese nombre) recién llegado a la isla de Mêlee desea convertirse en un afamado pirata, pero encuentra que, al poco de llegar el malvado pirata fantasma LeChuck ha raptado a la gobernadora Marley (cuando sólo hay un candidato, sólo hay una opción), así que llevado a partes iguales por las ansias de fama y el amor, Guybrush se embarca en un viaje hasta la mítica Monkey Island (repleta de caníbales y monos con tres cabezas) en busca de la base del malvado capitán. Pero lo que quizás era la parte más divertida de todas era la lucha de Guybrush por convertirse en un buen espadachín, y es que, como ya dijo el capitán Smirk, lo importante no es sólo tu habilidad con la espada, sino ser capaz de desarmar al contrario con un comentario mordaz. Y es que nuestro amigo se ve envuelto en el arte de los duelos de insultos, quién no recuerda famosas frases como "yo soy cola, tú pegamento" o "-una vez tuve un perro más listo que tú -te habrá enseñado todo lo que sabes" y es que, aunque muchos no lo crean, la genialidad de estos comentarios vinieron de la mente de uno de los más famosos escritores de ciencia ficción, Orson Scott Card.
Tras Monkey Island vino una secuela tan buena como la primera, seguida por dos partes más donde se echaba de menos el ingenio creativo de Ron Gilbert (así que el hombre decidió abrir un blog). A Maniac Mansion le siguió El día del Tentáculo, desternillante como ninguna, pero tras estas aventuras, y algun coletazo más, el mundo de las aventuras gráficas cambió por completo. Ya andaban por ahí otros juegos, con otros sistemas y con unos gráficos sensiblemente mejores, pero yo, y sé que muchos más, seguiremos añorando los días en los que para controlar el barco tenías que hacer una poción con vino, cereales y cosas así o discutir hasta la saciedad con el vendedor de turno para conseguir un descuento en tu flamante y destartalado nuevo pero usado barco pirata.
Sólo me queda daros el consejo que nos daba el propio Guybrush al finalizar The Secret of Monkey Island.
Nunca pagues más de veinte duros por un videojuego.


miércoles, agosto 29, 2007

La felicidad está en las cosas pequeñas


El rol ha muerto, esa era la frase que se había pronunciado. Tamaña sentencia no se puede decir con impunidad, hay que tener cierta base para afirmar que, lo que nos había unido desde hacía muchos años, había fallecido a causa de sobreingestión de sistemas para idiotas. Alguien generalizó, y entonces generalizamos los tres. Tras una breve discusión sobre las últimas novedades... del año 2000 nos miramos a la cara y comprendimos que era verdad. El café sabía más amargo, el humo del cigarrillo era más molesto que de costumbre. Ambos se abrieron paso a través de mi garganta, no olvidando volver la cara al pasar cerca del corazón, ya no permito a nadie lo mire directamente, y mientras esto sucedía llegó la hora de partir.
De vuelta a casa nada nuevo me esperaba, las mismas caras, los mismos gestos, las mismas expresiones, la misma habitación... la misma soledad. Debería arreglarme un poco, esa noche había quedado para algo. Para hablar, para pasear, para perderme.
Es tarde, ya debería estar aquí. Enciendo un cigarro. Una calada. Otra. Otra. Pasan los coches, mi memoria me la juega de nuevo y soy incapaz de recordar el modelo. Es un coche claro, de eso estoy seguro. Blanco. Otra. Otra. Las caras de los conductores se giran cuando descubren mi mirada posada en ellos. Esa no es. Esa tampoco. Otra. Otra. Otra. Un coche se acerca decelerando. Frena. Agacha la cabeza, me mira, me sonríe, pide disculpas de antemano con los ojos, luego con palabras. Otra. Otra. Al suelo.
Sin tener mucha idea de qué íbamos a hacer ella empieza a conducir. No me gustan mucho los Red Hot Chilly Peppers, pero no me desagradan tanto como para pedir otra cosa. Es agradable la sensación de no saber dónde vas. Que te lleven. Sin obligaciones. Sin decisiones. Para. Aparca.

- Vámonos, ya que estamos aquí demos un paseo.

Cuando la medianoche se acerca, el centro de Málaga se torna un lugar poco más que mágico, especialmente los días entre semana. Las luces de la catedral, las calles semi desiertas, la gente que sale de los restaurantes buscando un lugar donde tomar la última copa... Esta vez decido que no voy a poner ninguna objeción al lugar donde decida ir. Vaya, la tetería cerca del Museo Picasso, no me gusta mucho pero una decisión es una decisión. Pido un moruno frío, ella, tras debatirse entre la limonada o el sorbete de limón se decide por la primera. Llegan las bebidas. El moruno va a ser moruno a secas, nada de hielo, sólo una tetera hirviendo, un pequeño vaso esperando ser de alguna utilidad y una galleta que no me comí.
Tras la acostumbrada comunión de almas los temas se suceden, está siendo una noche realmente agradable, ni las guitarras, ni los acordeones, ni los tipos con extraños colores de pelo han conseguido arruinarla.

- Pago yo, te lo debo por el Nestea, ¿te acuerdas?

Espero fuera, mientras doy cuenta del cuarto cigarrillo, sale, los camareros recogen el lugar, los miro no sin cierta envidia. El camino de vuelta lo pasamos con una charla agradable. Está visto que los intentos de sincronización sólo funcionan mientras que suena una salsa.
Regresamos al coche. Me deja en casa. Y justo cuando estoy abriendo el portal pienso,

- Que noche tan maravillosa.

domingo, agosto 26, 2007

With a little help from my friends


Poco a poco, con cierta timidez, el verano va haciendo las maletas y se dispone a marcharse. Ya han quedado atrás las moragas, las fiestas, la feria y un sin fin de días interminables a causa del calor. ¿Y qué me ha quedado a mí? Un sabor agridulce en los labios, ese amargo de los problemas, ese dulce de las alegrías y la sensación de que me ha faltado algo...

Ha sido un verano estupendo por un lado, desde hace unos meses las noches se han vuelto más divertidas, se ha añadido un valor de improvisación del cual carecían, y he encontrado a gente con la que realmente lo paso bien.

Por otro lado, he pasado por una de las que, con toda probabilidad, ha sido una de las etapas más duras de mi vida. Pero esto no tiene solución. He hecho lo que mejor sé hacer, aguantar como una roca y buscar alguna solución que pueda resolver la situación con los mínimos daños colaterales. No siempre lo consigo, y esta vez ha sido una de esas. La cosa se ha "resuelto" por si sola, aunque más bien se ha aplazado. Lo peor de todo, es que tener esa maldita carga emocional que son los problemas (los de verdad, no que tu jefe tarde un mes en pagarte el finiquito), te suele impedir disfrutar todo lo que quisieras de las situaciones que se te presentan, y demasiado a menudo, incluso darte cuenta de que están suciendo. Ha sido lo único negativo del verano pero a contado por cien problemas.

En otro orden de cosas, ha sido un verano de cambios. El último y más importante para mí ha sido bastante curioso. Tras llevar años ampliando, mejorando y haciendo más férreos mis filtros con las mujeres, una amiga me ha demostrado que el mayor problema que tenía era yo mismo. Sí, ya sé que muchos me lo han dicho antes, pero esta vez ha sido diferente. Todo lo que ha pasado es que le he dado la oportunidad de conocerme. Sólo es eso. Nada más. Increíble.

Ahora toca aplicar lo aprendido, tomar decisiones e intentar arreglar esta vida mía que es un desastre de una vez por todas. Soy consciente de que a veces me falta confianza en mí mismo, pero este verano me he dado cuenta que, cuando eso me falle, puedo recurrir a toda esa gente que confía tanto en mí.

Así que gracias, gracias por estar ahí, gracias por hacerme pasar tan buenos ratos, por escucharme cuando necesité hablar, por hablarme cuando necesité consejo, gracias por llorar, cantar, saltar, bailar, nadar y volar conmigo... ¡¡¡gracias a todos!!!

martes, agosto 21, 2007

Puro Folklore

Ruinas en la Jungla


Procono Salvaje


¿Es que tengo que decir algo más?

domingo, agosto 19, 2007

A veces



A veces hay un mundo entre tus ojos y los míos
y no es fácil cruzarlo en tan sólo ochenta días
las aduanas crecen y los mapas me confunden
cuando tú no me esperas al final de la autopista

A veces nacen mares entre tu boca y la mía
y sus olas salvajes no permiten ni un crucero,
vagando por el puerto de tu ausencia me derrumbo
y cada vez que miro el horizonte está más lejos

Pensar que un día confundimos
los labios, las manos, los brazos
y ahora que sangras no me duele
y ahora que muero no te mueres

A veces hay mil nubes entre tu frente y la mía
y ya no daría nada por saber tus pensamientos
y no es que no me importen pero tampoco me salvan
del tedio que reflejan hace tiempo los espejos

A veces hay un muro entre tus sueños y los míos
un muro invisible que en silencio levantamos
no es que no queden fuerzas para ir a derrumbarlo
es que no quedan ganas ni siquiera de intentarlo

Pensar que un día confundimos
los labios, las manos, los brazos
y ahora que sangras no me duele
y ahora que muero no te mueres

Pensar que un día confundimos
los labios, las manos, los brazos
y ahora que sangras no me duele
y ahora que muero, y ahora que muero
y ahora que muero...

A veces hay un mundo entre tus ojos y los míos
y no es fácil cruzarlo en tan sólo ochenta días
las aduanas crecen y los mapas me confunden
cuando tú no me esperas al final de la autopista

Pensar que un día confundimos
los labios, las manos, los brazos
y ahora que sangras no me duele
y ahora que muero, no te mueres

Pensar...

Y ahora que sangras no me duele
y ahora que muero, y ahora que muero
y ahora que muero, no te mueres.

viernes, agosto 17, 2007

Cera, tralla; caña, leña; bronca, ruido, ¡¡quiero Speed Metal sin piedad!!


Martes, 15 de agosto de 2007, y al final llegó el día en que bajé a la feria...
Salgo de casa, ya voy tarde, breve mensaje: "Para variar en la costumbre, voy a llegar tarde, esperadme", la gente que me rodea no tiene ninguna prisa, han quedado todos juntos fuera de la zona de combate y saben que el centro no cierra. Pasa el tiempo, pasan las calles y el pulso se me acelera, aprieto el paso, si sigo así en breve estaré corriendo. Me relajo, doy unos pasos más tranquilos hasta que recupero el ritmo habitual de llegar tarde, rápido pero sin prisas. Vaya, llegué a tiempo, ¡llegué antes que el mensaje! y aún queda gente por venir, hay tradiciones que nunca deberían ser rotas.
Iniciamos la búsqueda de alcohol, con privilegios claro, alcohol se puede encontrar en cualquier esquina de feria, pero si quieres un sitio tranquilo, cerca de algún lugar donde bailar y que además, la música de dicho lugar te vaya a gustar... bueno, eso ya es harina de otro costal. Andando, andando, pasamos junto a la catedral, la cual dió que hablar con viandantes ajenos al grupo. Simpático comienzo. Bebimos vino, no podía ser de otra manera, la feria hay que empezarla con vino. Entramos donde siempre, escuchamos lo de siempre, hasta que decidimos que era hora de cambiar de lugar. Craso error.
Nos cruzamos brevemente con Mr. Whiskers, Mr. Lizard and Mr. Unknown, pero sólo fue eso, un cruce, tras el cual luchamos por llegar a cualquier bar, la cosa se puso difícil. Los irlandeses nos ofrecieron su clima agradable pero, mientras me mordían el cuello y no dejaban en paz mi pobre trasero (Cami, más tranquilidad por favor), la falta de espacio era considerable. Volvímos a la ruta. Buscamos sitios nuevos. Encontramos un lugar, Botavara (bueno, nada de encontrar, Inma fue quien lo propuso) que no estaba nada mal, pero ya hacía cinco horas que deambulábamos por esos mundos de dios y tiré la toalla, así que iniciamos, al poco de estar allí, el camino de vuelta a casa.

Esta entrada debería acabar aquí.
Por mi salud.
Por vuestra salud.
Es una pena que no sea así.

De vuelta a casa la cosa se reorganiza. De comida + ducha + cama a comida + ducha + real. Qué se le va a hacer... corriendo a por el 4, que me engaña, me deja en la feria. Hablo con Sr. Jas, sustituto del Cancerbero y con Guille, las kroquetas están dentro y aquí no pasa nadie, que esperan el dichoso papel que les dejará abrir de nuevo Demarraje y a nosotros disfrutar del lugar. Así que navego entre las atracciones, las nubes de caramelo, los niños que gritan, los adolescentes con cara de ser la primera vez que salen hasta tan tarde y los hippies que venden sus artículos de marroquinería hasta que recojo a Gabriel. Vuelta al Demarraje, abierto ya, empieza el festival. Largo me entrega la prometida camiseta, una niña (lo siento, a pesar de prometerle lo contrario, no me acuerdo de su nombre) después de llamar mi atención y responder negativamente a la pregunta "¿no te habrás equivocado de persona?" se presenta como la amiga de Esther que estuvo en la moraga de los 300 (alú Gauxi!), poco más puedo hacer fuera de disculparme por olvidar su rostro y su nombre (la cosa no ha mejorado desde entonces). Cambio la camisa fashion (azul plano, pero fashion quedaba bien en la frase) por la camiseta de +3 al sex-appeal, +5 contra las niñas despistadas y +10 con resto de Demarrajeros (una vez al día puede hacerte entrar en el Demarraje sin enseñar el DNI). Armado y dispuesto, engancho a Rafa (por el Nyx lo conoceréis), hasta que arribo al concierto de Delinqüentes, aunque estaba cantando un pobre chaval de Alhaurín al cual, supongo yo, le acaban de matar al perro delante suya, como gritaba el condenado... 2 minutos 35 segundos más tarde estaba fuera. Buscamos esta vez a la familia Trapisonda, y aquí termina la cordura y empiezan los agradecimientos:

- Gracias Li por el tremendo batacazo en el suelo, nos enseñaste como NO hay que hacer las cosas
- Fran casi nos metes en una pelea a la par que empapas de amargo licor al pobre de Rappa, malditos Cangrejos!
- A mí mismo de parte de Rappa, por ser un fondo de recursos y salvarle la noche prestándole la camisa fashion xD
- A los que activaron la barrera de contención cerca del Hendrix... no poder pasar más allá de esta caseta y así no poder llegar a... ese otro tipo de casetas fue toda una pena... seguro.
- Mi hacha hizo tu culo! Mi espada hizo tu ojal!! Gracias Largo!!!!
- Bella Ciao en el Sindicato... porque para qué vamos a variar, ¿verdad?
- Al Barbas por dejarse montar, a Jacinto por pedir que le montara.
- Al Demarraje por pedir el DNI, así pudimos poner la misma cara que los porteros que le piden el suyo a Mai.
- A Germán, por entretener, tan desinteresadamente a Gabriel durante más de dos horas... ya nos podías haber dicho al menos de qué estuviste hablando!
- A Edu y a Samu por ser Edu y Samu... no tengo palabras, snif, no tengo palabras!
- Al vendedor de sombreros, porque soy un cowboy solitario (ahora con sombrero).
- A Juan Alcoba por saberse las canciones de Gigatrón!
- Al Demarraje, por el alcohol, la música (joder Mamá Ladilla, joder!) y la compañía.
- A Lidia, no me había montado en ninguna atracción, pero después de las vueltas que dimos ¿quién pagaría por lo mismo?
- A la amiga de Ángela por no ser quien yo creía que era.
- Y por último, al conductor del autobús por llevarme a casa. Gracias.

Gente, ¡sois lo mejor!

P.D.: Sí, los Bon Jovi se han atrevido a versionar esta canción de Gigatrón.

domingo, agosto 12, 2007

Fading in...


Poco a poco vuelvo a la conciencia, demasiado temprano para que sea sano, anoche hubo de todo, incluso decidieron inaugurar esta feria malagueña que ahora ignoro sin pudor. Cómo se puede tener una resaca tan horrible de cinco cervezas es algo que aún no me explico. De todas formas no sería capaz de entender el proceso de exprimir un limón, así que tampoco me preocupo demasiado. Poco tiempo después estoy sentado frente al ordenador, ya he desayunado (Dios, no puedo ni siquiera recordar qué he comido) y no soy capaz de levantar más de un palmo la persiana, no me faltan las fuerzas pero me apresa el temor de un sol justiciero que sé que si le doy la oportunidad me castigará, así que, medio a oscuras comienzo a oir el suave ronronear del disco duro. Husmeo como un lobo buscando una presa, y encuentro, en alguna carpeta dentro de una carpeta dentro de otra carpeta los primeros números del Marvel: Civil Wars. Los comics en inglés, en la pantalla de 21" CRT con capacidad para iluminar un estadío (un estadío entero de mi vida, no uno de los del fútbol) en tal estado no son sanos, pero ¿qué puede serlo hoy?
-¿Quién manda más tú o mamá?
-¿Que quién manda más? ¿Tienes que preguntarlo? Yo soy el que manda ¡mamá sólo toma las decisiones!

Poderosa Afrodita y el gran Woody Allen hacen que las horas después del almuerzo pase entre frases tan agudas como la ya citada. Este tipo va a llegar lejos... Poco después todo se desvanece, llega la tarde y no encuentro en qué ocupar esta cabeza que parece prestada. How I met your mother, las series agudas pueden conmigo, me rindo, busco los subtítulos por ahí y a reir, que me falta el valor necesario para escapar de la prisión que es este ordenador y su capacidad para intoxicarme sin que tenga que moverme de la silla ha fijado firmemente su presa en mis venas. Pero las risas se acaban y, siguiendo en la línea matutina, empiezo a descubrir el porqué de tanta pasión con Hellblazer. Llega la noche, el pánico, hay que decidir rápido o esa masa blanca y amorfa que es mi cama lanzará sus sábanas contra mí y sin escudo estoy perdido. Ratatouille, esa será la cuerda que me ate y me proteja de ese canto de sirena. Y vaya si me protegió. Esperaba ver una peli cualquiera de Disney, pero estos chicos de Pixar consiguen despertar en mí el interés que se había quedado en el Sin Perdón esperando que le pusieran otro Martini sólo. Las películas de superación personal no siempre suelen cumplir con el objetivo que se les supone, darte ánimos para enfrentarte a las situaciones que esta realidad, armada hasta los dientes, usa como montante contra nosotros, pero Ratatouille lo consigue y no se queda ahí. Divertida, bien hecha, con un guión clásico (esto es con un nivel de originalidad por debajo del 342591) pero que cumple su función y unos personajes con los que es imposible no encandilarse y un final menos previsible que el curso de la película. En resumen, el día que no había comenzado terminaba con una sonrisa de oreja a oreja y de hecho faltó poco para que organizara mi vida y le diera un cambio radical afectado por la subida de adrenalina producida por la película.
Suerte que me acosté enseguida.

martes, agosto 07, 2007

Where streams of whiskey are flowing

Desde pequeñito pensaba que para ser cantante no había que tener buena voz, sino ser arrolladoramente guapo. Después de varios intentos infructuosos de despuntar en este medio realizados en los ultramarinos de mi barrio frente a una multitud de desconocidos y (por desgracia) conocidos, decidí que lo mío no era lo de cantar. Me pasé a la guitarra, en esa época era la envidia de mis colegas, "tío, lo que vas a ligar tocando", "en las moragas vas a triunfar", "eh, bien pensado, a las niñas eso les encanta". Como se puede ver, el mundo de la música, desde Prokofiev, parece haberse convertido en una especide de rito de apareamiento... hasta que, después de pasar mucho tiempo escuchando la voz desgarrada de Shane MacGowan decidí buscar un vídeo del grupo que abanderaba (The Pogues) y verlo en persona.



Pasado el impacto inicial, busqué más vídeos...



Definitavemente SÍ podría haberme dedicado a la canción...

Ya de paso, me gustaría dar un pequeño paseo por algunas de mis canciones favoritas de la música celta y escocesa.

Por ejemplo, Brian Boru, el llamado Ard Ri Na hEireann (Alto Rey de Irlanda) que ha dado pie a muchas canciones y al nombre del arpa que es símbolo nacional de Irlanda. Esta interpretación, de Alan Stivell es de mis favoritas.



En la sección "no puedo más, guárdame esa pinta para mañana" me quedo con esta canción, el clásico "Drunken Sailor" (siento las imágenes pero era la única versión decente en YouTube).



Si realmente os interesa la música celta y escocesa os recomendaría grupos como The Pogues, The Popes, Capercaillie, The Dubliners, Phil Cunningham... hay grandes maravillas escondidas tras discos como Rum, Somody and the Lash, sólo es cuestión de indagar.

miércoles, julio 25, 2007

Felicidades

Puedes decirme que esta felicitación llega un día tarde (la llamada fue realizada dentro de los límites legales), pero es que se me ha ocurrido también, un día tarde.

Ya son muchos cumpleaños juntos, y éste desde luego no será menos, pero ya que tengo abierto este blog no podía dejar pasar otra nueva manera de felicitarte, y siguiendo con la costumbre de colgar un par de vídeos, te dejo a estos chicos que te quieren felicitar y esa canción que sé que tanto te gusta.

Un beso Raquel, sigue así muchos años.





P.D.: No, no tengo vergüenza.

viernes, julio 20, 2007

Reencuentros (III)

Aquí estoy de nuevo. Siguiendo por el recorrido de los ochenta, no sólo de heavy metal vive el hombre. Gracias a los chicos de www.choteras.com ayer me pasé toda la tarde recordando viejos momentos... y aquí os dejo, esta vez sin comentario alguno los opening de las series que más me gustaban de pequeño y con las que más me he emocionado al recordar. Disfrutad como he disfrutado yo.

David el Gnomo


Los Caballeros del Zodíaco


Banner y Flappy


Chicho Terremoto


Dragones y Mazmorras


Los Aurones


Belfy y Lilibit


¡Hasta la próxima entrada amiguitos! ¡¡Y no olviden supervitaminarse y mineralizarse!!

lunes, julio 16, 2007

Reencuentros (II)

Hoy comenzamos duro, la canción con la que abro esta entrada será conocida por muchos. El grupo en cuestión, Thin Lizzy. Estos irlandeses se unieron en 1969 en la ciudad de Dublín, pero tras varios problemas con miembros del grupo se trasladaron a la capital inglesa. Allí comenzaron una carrera que marcaría a muchas bandas de la escena rock hasta nuestros días, y ese comienzo vino con su primer hit, una versión de una canción tradicional irlandesa de la que años más tarde Metallica haría un cover con el que ganaría un Grammy. Whiskey in the jar.



Hablar de David Coverdale es hablar de rock, hablar de Steve Vai... bueno, son palabras mayores, pero si hay que hablar de un grupo que marcó diferencias en la escena del hard rock y el glam, ese es Whitesnake. Estos ingleses llevan tocando desde 1977 y han probado prácticamente todos los estilos a su alcance. Desde su gran éxito Is this love en 1982 no han parado de cosechar triunfos, y han sido un referente en bandas tan importantes en España como Barón Rojo. Esta canción, incluída en su disco Slip of the tongue, es otro de sus temas más famosos, con Steve Vai a la guitarra estoy seguro que la disfrutaréis. Fool for your loving.



Este señor bajito nacido en el 42 comenzó su andadura musical en el rock allá por los setenta con el grupo Elf (llevaba tocando desde 1958), del que se separó en 1975 para unirse al grupo de Ritchie Blackmore, Rainbow. Cuando las cosas no fueron bien Black Sabbath adoptó a este señor como cantante, para que, después de grabar dos discos en estudio, comenzara una nueva carrera junto con el batería (dicho así suena incluso mal) formando un nuevo grupo que llevaría por nombre el del cantante, DIO. Esta canción pertenece a su primer disco, Holy Diver, que fue publicado en 1983. Contiene temas tan buenos como el propio Holy Diver, Don't Talk to Strangers, o este que os traigo hoy, Rainbow in the dark. Disfrutadlo.



Como habéis comprobado, no pude publicar esta entrada cuando yo lo hubiera deseado, pero he tenido ciertos contratiempos. Después de lo que he disfrutado buscando los vídeos y la información adicional que necesitaba para los artículos he decidido hacer de Reencuentros una sección fija/aleatoria, esto es que cada vez que me apetezca os castigaré con una nueva entrega.

Y ya sabéis, let there be rock!!

sábado, julio 14, 2007

Reencuentros (I)

Mucha gente me ha dicho que vivo en el pasado artístico. El libro más reciente que he leído era de 1969 Una historia del pop por Nick Cohn, y la música que escucho... bueno, si no fuera por los colegas y sus espacios en el messenger no saldría de los ochenta. Pero después de mucho pensar, me he dado cuenta que al final todo eso da igual. Tengo unos gustos muy eclécticos y nunca he estado, como se suele decir, a la moda, pero he conseguido ver que lo más importante no es poder hablar con los demás de los grupos que escuchas, los libros que lees, las películas que ves, si no que éstos puedan aportarte algo.

Como sabéis me encanta el hard rock, especialmente el de los ochenta (si es que hay otro que merezca la pena...), así que voy a aprovechar el espacio que me proporciona el blog para compartir con vosotros unos vídeos de los grupos que más escucho recientemente. Igual alguien descubre que también les gustan...

Para empezar, W.A.S.P., una banda que se formó en Los Ángeles, California alrededor de 1978 bajo el nombre de Sister, pero que cambiaron de nombre en 1981 pasando a llamarse W.A.S.P. (que Blackie Lawless, líder y voz de la banda nunca ha dicho qué significa). Esta canción, I wanna be somebody, pertenece al primer albúm en estudio de la banda que se grabó en 1984 y tomaba por título el nombre de ésta.




Quiet Riot, también estadounidenses, fueron uno de los grupos que impulsaron el glam metal allá por los ochenta. Esta canción pertence a su tercer disco Metal Health, grabado en 1983, siete años después de la formación de la banda y fue, sin lugar a dudas la que dió a conocer a este gran grupo. Y ahora, vamos y siente el ruido.



Si hay algún grupo, que desde mi punto de vista, produzca a la vez las más hilarantes carcajadas y las mejores canciones del glam rock, esos son los impresentables Twisted Sister. Estos neoyorkinos grabaron su primer LP en 1982, Under the Blade, pero no fue hasta su tercer disco en estudio, Stay Hungry, grabado en 1984 que no saltaron a la fama. Aquí os dejo uno de los cortes de ese disco, We're not gonna take it, con la intro sin cortar, para que lo disfruteis.



Y por hoy os dejo, mañana seguiré mi expedición por los ochenta.

Let there be rock!!!